Esta guía te enseña cómo armar un cubo Rubik con el método para principiantes, también llamado método capa por capa. Resuelves el cubo una capa cada vez: primero la capa blanca, luego la capa del medio y al final la capa amarilla. Son 7 pasos y seis algoritmos cortos, y cada paso tiene una demostración en 3D que puedes repetir tantas veces como necesites. No hacen falta trucos de memoria ni talento especial: si sabes seguir una receta, sabes resolver el cubo de Rubik.
Antes de empezar
Conoce las piezas. Un cubo 3x3 tiene tres tipos de piezas. Los seis centros nunca se mueven unos respecto a otros, así que el color del centro te dice el color de esa cara: la cara con el centro blanco será la cara blanca cuando el cubo esté armado. Las doce aristas tienen dos pegatinas y están entre dos centros. Las ocho esquinas tienen tres pegatinas. Nunca resuelves “pegatinas”; lo que haces es poner cada pieza en su sitio y con la orientación correcta.
Aprende las letras. Los algoritmos se escriben en notación de cubo. Cada letra es una cara: R (derecha), L (izquierda), U (arriba), D (abajo), F (frente) y B (atrás). Una letra sola significa un cuarto de vuelta en sentido horario, como si miraras esa cara de frente. Una letra con apóstrofo (R′) significa sentido antihorario, y un 2 (U2) significa media vuelta. Las demostraciones muestran cada movimiento, así que puedes comparar tu giro con el cubo en 3D.
Sujeta el cubo siempre igual. A partir del paso 2, mantén la cara blanca abajo y la cara amarilla arriba, que es como la sujetan el modo Principiante del solucionador y las demostraciones. El color que mira hacia ti cambia según la pieza con la que trabajes, pero el blanco se queda abajo. La mayoría de los errores vienen de girar el cubo entero a mitad de un algoritmo, así que termina cada algoritmo antes de cambiar la forma de sujetarlo.
Date una hora. Una primera resolución con una guía suele llevar entre 30 y 60 minutos. Tras unas cuantas resoluciones dejarás de leer y empezarás a reconocer los casos, y con una semana de práctica tranquila llegarás a armar el cubo en dos minutos.
Paso 1: Haz la cruz blanca
El primer objetivo es una cruz blanca abajo: las cuatro aristas blancas alrededor del centro blanco, cada una con su segundo color igual al del centro que tiene al lado. Una cruz cuyos colores laterales no coinciden no está terminada, aunque desde abajo parezca un signo de suma.
La forma más fácil de conseguirla es la margarita:
- Sujeta el cubo con el amarillo arriba. Busca una arista blanca y súbela a la capa de arriba de modo que su pegatina blanca mire hacia arriba, junto al centro amarillo. Gira la capa superior para apartarla antes de subir la siguiente, así nunca bajas por accidente una arista blanca que ya estaba colocada.
- Repite hasta que las cuatro aristas blancas rodeen el centro amarillo. Parece una flor con el centro amarillo y pétalos blancos.
- Ahora mira la pegatina lateral de un pétalo. Gira la capa de arriba hasta que esa pegatina quede encima del centro del mismo color y luego gira esa cara dos veces (F2 si está delante). La arista baja a la capa inferior con el blanco hacia abajo.
- Haz lo mismo con los otros tres pétalos.
La demostración empieza desde una margarita y termina la cruz: cada pétalo se alinea con su centro mediante un giro de la capa superior y después baja con media vuelta. Da igual con qué pétalo empieces.
Cuando una arista blanca está en la capa del medio, basta un solo giro de una cara lateral para subirla arriba. Cuando está en la capa de abajo pero al revés, gira esa cara una vez para subirla y luego sigue como antes. Este paso es intuitivo; tras unas cuantas resoluciones harás la cruz directamente abajo, sin pasar por la margarita.
Paso 2: Coloca las esquinas blancas
Ahora dale la vuelta al cubo para que la cruz blanca quede abajo. Vas a rellenar los cuatro huecos que hay entre las aristas de la cruz con las esquinas blancas, y así terminarás toda la primera capa.
Cada esquina entra con una secuencia corta que se repite, R U R′ U′:
- Busca una esquina blanca en la capa de arriba. Fíjate en sus otros dos colores, por ejemplo blanco, rojo y azul.
- Gira la capa superior hasta que esa esquina quede justo encima del lugar donde va: entre los centros rojo y azul, justo encima de la esquina vacía de abajo.
- Gira el cubo entero para que ese lugar quede delante a la derecha. Ahora repite R U R′ U′ hasta que la esquina baje a su sitio con el blanco hacia abajo. Según hacia dónde apunte la pegatina blanca, hacen falta una, tres o cinco repeticiones.
Si una esquina blanca está en la capa de abajo pero en un sitio equivocado o girada, colócala delante a la derecha abajo y haz R U R′ U′ una vez. Eso la sube a la capa de arriba y puedes meterla como siempre.
No te asustes si la capa de arriba se desordena mientras repites la secuencia: R U R′ U′ solo altera la capa superior y la esquina con la que estás trabajando. La cruz se queda donde está. Cuando hayas metido las cuatro esquinas, la cara de abajo será completamente blanca y cada lateral mostrará una pequeña “T” de un mismo color: el centro de ese lado y las tres pegatinas de la fila de abajo.
Paso 3: Arma la capa del medio
La capa del medio, o segunda capa, tiene cuatro aristas y ninguna lleva blanco ni amarillo. Tu tarea es tomar cada una de la capa de arriba y encajarla entre sus dos centros sin romper la capa blanca.
- Busca en la capa de arriba una arista sin pegatina amarilla.
- Gira la capa superior hasta que la pegatina frontal de la arista coincida con el centro que tiene debajo, formando una “T” invertida en la cara frontal.
- Mira su pegatina de arriba. Si coincide con el centro de la derecha, la arista tiene que bajar hacia la derecha; si coincide con el centro de la izquierda, baja hacia la izquierda.
Para bajar la arista de delante hacia la derecha:
U R U′ R′ U′ F′ U F
Para bajarla hacia la izquierda, usa la versión simétrica:
U′ L′ U L U F U′ F′
Los dos algoritmos sacan la arista de la capa de arriba, la juntan con la esquina de abajo y vuelven a meter la pareja completa. La demostración muestra la versión hacia la derecha.
A veces todas las aristas que quedan en la capa de arriba tienen amarillo, pero la capa del medio no está terminada. Eso significa que hay una arista atascada en la capa del medio, en el hueco equivocado o dada la vuelta. Sujeta esa arista delante a la derecha y haz el algoritmo de la derecha con cualquier arista de arriba: expulsa la arista atascada a la capa superior y luego puedes meterla bien.
Después de este paso, las dos capas de abajo están resueltas. La mayoría de la gente que abandona el cubo se queda justo aquí, así que ya has superado la parte difícil.
Paso 4: Haz la cruz amarilla
Mantén el blanco abajo. Ahora mira solo la cara de arriba y olvídate de los laterales. El objetivo de este paso es una cruz amarilla arriba: las cuatro aristas de arriba con sus pegatinas amarillas mirando hacia arriba. Las esquinas pueden apuntar hacia cualquier lado.
Verás uno de estos cuatro dibujos formados por las pegatinas amarillas de las aristas (el centro amarillo cuenta siempre):
- Un punto: solo el centro es amarillo.
- Una L: el centro y dos aristas vecinas.
- Una línea: el centro y dos aristas opuestas.
- Una cruz: ya has terminado este paso.
Los tres casos sin terminar usan un mismo algoritmo:
F R U R′ U′ F′
- Con la línea, sujétala en horizontal (de izquierda a derecha) y haz el algoritmo una vez. Obtienes la cruz.
- Con la L, sujétala de modo que las dos aristas amarillas apunten hacia atrás y hacia la izquierda, como las agujas de un reloj a las nueve en punto. Haz el algoritmo y obtendrás la línea; hazlo otra vez y tendrás la cruz.
- Con el punto, haz el algoritmo una vez desde cualquier lado. Obtendrás la L y sigues desde ahí.
La demostración empieza desde la línea horizontal. Fíjate en que el algoritmo nunca toca las dos primeras capas: al terminar, solo ha cambiado la capa de arriba.
Paso 5: Empareja las aristas amarillas
La cruz amarilla ya está arriba, pero lo más probable es que las pegatinas laterales de sus aristas no coincidan con los centros de debajo. En este paso mueves las aristas de arriba para que cada una coincida con el centro de su lado.
Gira la capa superior y observa cuántas aristas coinciden con sus centros. Siempre puedes conseguir que coincidan al menos dos a la vez. Hay dos casos:
- Dos aristas que coinciden una al lado de la otra (por ejemplo, la de atrás y la de la derecha). Sujeta el cubo de forma que las aristas que coinciden queden atrás y a la derecha y haz el algoritmo de abajo. Intercambia las aristas de delante y de la izquierda.
- Dos aristas que coinciden en lados opuestos (delante y atrás, o izquierda y derecha). Haz el algoritmo una vez desde cualquier lado; llegarás al caso de aristas vecinas y puedes terminar desde ahí.
R U R′ U R U2 R′ U
El algoritmo intercambia las aristas de arriba de delante y de la izquierda y deja las otras dos en su sitio. La U final vuelve a alinearlo todo, así que después de hacerlo las cuatro aristas deberían coincidir con sus centros. Si no es así, gira la capa superior hasta que coincidan dos aristas vecinas y repite.
Es el mismo algoritmo corto que los cuberos de velocidad llaman Sune, seguido de un giro de la capa de arriba. Volverás a encontrártelo en métodos más rápidos.
Paso 6: Lleva las esquinas amarillas a su sitio
Ahora mira las cuatro esquinas de arriba. Una esquina está en su sitio cuando sus tres colores coinciden con los tres centros que la rodean, aunque esté girada. Por ejemplo, la esquina amarilla, roja y verde va entre los centros amarillo, rojo y verde. De momento no te fijes en hacia dónde apunta la pegatina amarilla.
- Revisa cada esquina de arriba y busca una que esté en su sitio.
- Sujeta el cubo de modo que esa esquina quede delante a la derecha en la capa de arriba.
- Haz el algoritmo de abajo. Hace rotar las otras tres esquinas y deja la de delante a la derecha donde está.
U R U′ L′ U R′ U′ L
Después del algoritmo, vuelve a revisar. Si las cuatro esquinas están en su sitio, pasa al paso 7. Si no, repite el algoritmo desde la misma posición; como mucho harán falta dos aplicaciones.
Si ninguna esquina está en su sitio, haz el algoritmo una vez desde cualquier lado. Después habrá exactamente una esquina en su sitio y sigues como se ha explicado.
No te preocupes si las esquinas parecen giradas. El siguiente paso corrige su orientación sin moverlas de lugar.
Paso 7: Gira las esquinas amarillas
Este es el último paso y el que más asusta, porque a mitad del proceso el cubo parece roto. No lo está. Confía en el algoritmo y no gires el cubo entero hasta terminar el paso.
- Sujeta el cubo con el blanco abajo. Gira la capa superior o el cubo entero para que una esquina cuya pegatina amarilla no mire hacia arriba quede delante a la derecha en la capa de arriba.
- Repite R′ D′ R D hasta que la pegatina amarilla de esa esquina mire hacia arriba. Hacen falta dos o cuatro repeticiones. Mientras lo haces, las capas de abajo se desordenan; es normal.
- Sin girar el cubo entero, gira solo la capa de arriba (U) para traer la siguiente esquina sin resolver a la posición de delante a la derecha. Repite R′ D′ R D hasta que su pegatina amarilla mire hacia arriba.
- Sigue así hasta que las cuatro esquinas de arriba muestren amarillo. Luego gira la capa superior hasta que encaje, y el cubo entero quedará armado.
R′ D′ R D
Por qué funciona: repetir R′ D′ R D seis veces no cambia absolutamente nada. Cada esquina que corriges usa dos o cuatro de esas repeticiones, y en total la capa de arriba siempre necesita un múltiplo de seis, así que las capas de abajo vuelven a su sitio justo cuando corriges la última esquina. La demostración gira dos esquinas: la primera necesita dos repeticiones y la segunda, cuatro.
El error más habitual es girar el cubo entero para llegar a la siguiente esquina. Entre una esquina y otra solo puede girar la capa de arriba; si no, las capas de abajo no pueden volver a su sitio.
Y después, ¿qué?
Ya sabes armar el cubo Rubik 3x3 paso a paso. Haz unas cuantas resoluciones más con la guía a mano y luego prueba sin ella; los 7 pasos se recuerdan rápido porque cada uno tiene un objetivo claro. Cronométrate con el cronómetro de cubo Rubik y observa cómo baja tu media.
Cuando te atasques con un cubo de verdad, pinta sus colores en el solucionador y elige el modo Principiante: divide la solución de tu cubo concreto en estos mismos siete pasos. Si antes prefieres algo más pequeño, la guía del 2x2 usa el paso 2 de este método como primer paso. Cuando el 3x3 te resulte fácil, la guía del 4x4 muestra cómo reducir un cubo más grande al 3x3 que ya conoces.
Métodos más rápidos como CFOP hacen la cruz y las dos primeras capas a la vez y resuelven la última capa con dos algoritmos, pero exigen aprender muchos más algoritmos. Todo lo que has aprendido aquí sigue sirviendo: la cruz, emparejar una esquina con una arista en la capa del medio y el Sune aparecen en CFOP.